Cuando una orquídea deja de florecer, muchas personas creen que algo salió mal. Pero a veces la planta no está fallando: está descansando, recuperando energía y preparándose para su siguiente etapa.

La floración no aparece por presión. Aparece cuando la planta tiene raíces sanas, buena luz, nutrición adecuada y un ambiente estable. Por eso, antes de buscar flores, conviene revisar si la orquídea está fuerte por dentro.
Si ya terminó su floración, este puede ser el momento perfecto para renovar sustrato, fortalecer raíces y nutrirla con productos pensados para acompañar su ciclo natural.

En Exquenda, el Kit para Florecer, el fósforo y el abono preparado con agua de lluvia pueden ayudarte a darle a tu orquídea una mejor oportunidad para volver a sorprenderte.



Leave a comment
This site is protected by hCaptcha and the hCaptcha Privacy Policy and Terms of Service apply.